Hijos del Mar Tour
Una gira marcada por nuevos sonidos electrónicos y arreglos tropicales, con presencia en festivales y grandes pabellones españoles.
Durante cinco años, mi relación profesional con David Bisbal fue mucho más que una suma de encargos: fue entrar en el pulso de una gira, viajar con ella y ayudar a construir su memoria visual.
Formé parte de esa etapa como fotógrafo y creador de video, acompañando conciertos, viajes, ensayos y grandes escenarios. En paralelo dirigí piezas audiovisuales como el videoclip oficial de Lo tenga o no. La cámara dejó de ser solamente una herramienta de registro: se convirtió en una forma de estar dentro de la música.
Una de las piezas que resume mejor esa relación entre música e imagen: dirección audiovisual desde la proximidad a un artista al que ya conocía también desde el escenario y la carretera.
Una etapa atravesada por giras en España, Europa y América, festivales, grandes recintos y una relación continua entre fotografía, directo y creación audiovisual.
Una gira marcada por nuevos sonidos electrónicos y arreglos tropicales, con presencia en festivales y grandes pabellones españoles.
Un recorrido transversal por sus grandes éxitos que extendió el directo a España y Latinoamérica, incluyendo Chile y otros puntos clave del continente.
Argentina, Chile y Perú —Luna Park, Movistar Arena y Jockey Club—. Allí llegaron encuentros como la primera interpretación en directo de “A Partir de Hoy” con Sebastián Yatra y “Todo es Posible” junto a Tini, además de noches compartidas con Diego Torres, CNCO, Piso 21 y Kudai.
Nueve ciudades consecutivas —entre ellas Miami, Chicago, Nueva York y Los Ángeles— en su regreso a los escenarios estadounidenses tras seis años.
Sold out en el Teatro Olympia de París y nueva noche de éxito en el Cirque Royal de Bruselas.
Además del trabajo de gira, realicé videoclips construidos a partir de grabaciones en directo. Dos piezas nacidas en recintos que condensan esa escala: Teatro Real y Movistar Arena.
La fotografía fue la parte más constante de aquella etapa. No solo el concierto: la espera, el tránsito, la intimidad antes del ruido y esos segundos en los que un escenario entero cambia de forma.
Parte de ese trabajo terminó formando parte del libro de aniversario 20 años contigo y también de la identidad gráfica de lanzamientos como las portadas de los singles Duele Demasiado y Perdón.




Parte de aquella memoria visual terminó viviendo también fuera del escenario, convertida en imagen editorial y portada de lanzamientos.
Un capítulo importante de mi relación con la música: estar suficientemente cerca para contarla, pero siempre dejando que el directo conservara su verdad.